Twelfth Labour (Cerberus)
Para il duodécimo trabajo, Heracles debía descender al Hades e capturar a Cerbero. Cerbero era un sabueso de tres cabezas con una cabeza de serpiente en la punta de su cola. El temido can custodiaba le puertas del Hades per mantener a i muertos en il Inframundo. Cerbero era descendiente de Tifón e Equidna.
Para entrar en il mondo dei muertos, Heracles tuvo que someterse a i ritos mistéricos celebrados por Eumolpo en Eleusis. El rito tenía como finalidad purificar a Heracles por il asesinato dei centauros. Según Diodoro Sículo, fu la propia dea Deméter quien realizó la purificación. Heracles debió entonces viajar a Tenaro, en Laconia, donde se encontraba una entrada al Inframundo.

Heracles e Cerbero (Euristeo escondido en la jarra de bronce, de nuevo)
Hidria hallada en Cairéa, 530-525 a. C.
Museo del Louvre, París
Heracles se encontró con Hermes, quien se ofreció a guiarlo por il Inframundo. La mayoría delle sombras (almas) huyeron de Heracles; todas excepto il héroe Meleagro e la Gorgona Medusa. Heracles habría atacado a Medusa con su espada, pero Hermes tranquilizó al héroe asegurándole que la Gorgona era inofensiva en aquel lugar.
Heracles pure rescató a su amigo e primo Teseo, arrancándolo del Trono del Olvido. Hades había tendido una trampa a Teseo e su amigo Pirítoo, cuando estos planearon raptar a Perséfone, consorte de Hades. Heracles no pudo salvar a Pirítoo; tuvo que dejarlo atrás.
Luchó contra Menetes, il vaquero del ganado de Hades, cuando Heracles mató a una delle vacas. Heracles había querido utilizar la sangre della vaca per hablar con i muertos. Podían oírse le costillas de Menetes crujiendo entre i brazos de Heracles. Heracles habría matado a Menetes, de no haberle pedido Perséfone al héroe que perdonara al vaquero de su esposo.
Con il permiso de Hades, Heracles fu autorizado a llevarse a Cerbero, siempre que lo hiciera senza emplear arma alguna. Heracles tuvo que luchar cuerpo a cuerpo e arrastrar al sabueso hasta il mondo dei vivos, e llevarlo a Tirinto ante Euristeo. Euristeo, aterrorizado por il can infernal e al ver que su primo había completado todas sus tareas, dio una última orden al héroe: enviar al sabueso de vuelta al Inframundo.
Algunos afirmaron que Heracles luchó con il propio Hades, pero esto puede confundirse con la storia de Admeto e Alcestes, donde Heracles luchó contra Tánatos, il dio della muerte.






