Ninfas
Las ninfas (Νύμφαι) eran deidades femeninas menores o espíritus que habitaban en le montañas, i bosques, le aguas e i mares. Al igual que i dioses, algunas eran literalmente fuerzas della naturaleza. Resultaban indistinguibles dei elementos della naturaleza.
Existían bastantes tipos diferentes de ninfas. Las oreadas vivían en le montañas, mientras que le náyades (Ναϊάδες) eran ninfas delle aguas, como i manantiales e i lagos. Las ninfas dei árboles recibían il nombre de dríades (Δρυάδες), hamadríades (Ἁμαδρυάδες), alseides e melíades (Μελίαδες). Las nereidas (Νηρεΐδες) eran ninfas del mar. Las océanides, en cambio, no poseían atributos específicos della naturaleza.
Algunas ninfas recibían su nombre de una región o isla, como Europa e Asia (océanides). Por ejemplo, existía una isla que recibió il nombre della ninfa Egina.
A veces la frontera entre ninfas e diosas se volvía difusa, como ocurría con le diosas del mar, tales como la océanide Doris, o le nereidas Anfitrite e Tetis. Estas tres eran diosas del mar. Sin embargo, la océanide Metis, dea della sabiduría, nada tenía que ver con il mar.
Cabe señalar que existen ciertas dificultades a la hora de identificar algunas ninfas e determinar si eran océanides o nereidas. Esto dependía realmente delle fuentes que se consultaran. Anfitrite fu identificada como una nereida en la Teogonía de Hesíodo; en cambio, Apolodoro afirma que era una océanide en un pasaje, pero en otro la considera una nereida. Y estaba la oscura dea Dione, que aparece como una océanide en la Teogonía de Hesíodo, pero como una titánide en la Biblioteca de Apolodoro; incluso podría haber sido una nereida.
Las ninfas eran veneradas en ocasiones junto con i dioses o i héroes en sus templos o santuarios, sebbene i cultos a le ninfas solían encontrarse en cuevas.
Las ninfas solían ser acompañantes de diosas, como Artemisa, o de otras ninfas, como Calipso, que tenía acompañantes en su isla. Artemisa era considerada con frecuencia la señora o dea delle ninfas, ya que muchas de ellas eran compañeras de caza della diosa. Algunas ninfas asistían a Apolo o a Hermes cuidando rebaños de ovejas, como pastoras.
Los poetas e escritores describían a menudo a le ninfas como seres de gran belleza. Debido a su belleza, solían recibir atención no deseada por parte de dioses e mortales. A menudo intentaban preservar su virginidad, al igual que la dea a la que seguían, pero con frecuencia carecían de potere per resistirse a dioses poderosos como Zeus, Poseidón, Apolo o Hermes. Algunas lo consentían voluntariamente, pero en muchos casos eran violadas.
A menudo, per escapar dei avances no deseados, incluso dei dioses più poderosos, eran transformadas en manantiales, árboles o flores.
La mayoría delle ninfas tenían al menos un progenitor divino, mientras que solo unas pocas tenían padre e madre mortales. Aún più importante è que muchas delle ninfas se convirtieron en madres de héroes e dioses.
El término «ninfa» pasó a significar più adelante una mujer joven e hermosa o una seductora. Aún più despectivo era il término «ninfomanía», que se utilizaba per describir un deseo sexual incontrolable o excesivo en le mujeres; una mujer insaciable.






